Guía del paciente
Qué es una endodoncia y por qué salva el diente
Una endodoncia, o tratamiento de conducto, consiste en retirar el tejido del interior del diente cuando la caries o un traumatismo han llegado al nervio, limpiar y dar forma a los conductos y sellarlos para que no vuelva a infectarse. Es lo que permite conservar la pieza en lugar de extraerla.
En MiD se hace con anestesia local, bajo aumento y con instrumentación moderna. El diente deja de tener nervio, pero sigue siendo tuyo: mantiene su raíz, el hueso de alrededor y su sitio en la mordida, que es justo lo que se pierde cuando se extrae.
Señales de que el nervio puede estar afectado
El aviso más típico es un dolor que ya no depende de un estímulo: aparece solo, se dispara por la noche y no cede como antes. También la sensibilidad exagerada al calor, el dolor al morder o notar que la pieza ha cambiado de color.
Ninguna de esas señales confirma por sí sola que haga falta una endodoncia. Lo que lo determina es la exploración junto con la radiografía digital, que muestra el estado del conducto y del hueso alrededor de la raíz. Si el dolor no te deja dormir, no esperes a la revisión: llámanos.
Cómo es el tratamiento de conducto, sesión a sesión
Habitualmente se resuelve en una o dos sesiones. El número exacto depende del diente, de cuántos conductos tenga y del estado de la infección, y te lo concretamos después de la radiografía, no antes.
En los días siguientes puede quedar alguna molestia al morder que va cediendo. Si en lugar de ceder va a más, queremos que nos llames antes que esperar a la siguiente cita.
- Diagnóstico con radiografía digital y anestesia local.
- Apertura del diente y limpieza de los conductos con instrumental específico.
- Sellado de los conductos para evitar una nueva infección.
- Reconstrucción del diente y, si queda poco diente sano, corona.
Después de la endodoncia: por qué muchas veces toca una corona
Un diente endodonciado queda más frágil, porque ha perdido tejido por la caries y por el propio acceso al conducto. Por eso el tratamiento no termina en el sellado: termina cuando la pieza está reconstruida y vuelve a repartir bien la fuerza de la mordida.
Cuando queda suficiente diente sano basta una reconstrucción con composite. Cuando queda poco, lo que corresponde es una corona, que abraza la pieza y la protege de fracturas. Se valora caso por caso y se te explica antes de hacerlo.
Endodoncista en Granada: cuándo un caso pide más detalle
No todas las endodoncias son iguales. Hay conductos calcificados, raíces curvas y retratamientos de una endodoncia previa que no ha ido bien. Cuando un caso pide ese nivel de detalle, se plantea así desde el principio en lugar de forzarlo.
Y no siempre se puede salvar el diente: hay fracturas y pérdidas de soporte que lo hacen inviable. Si es tu caso, lo honesto es decírtelo y plantearte las alternativas. Atendemos en el centro de Granada de lunes a jueves de 9:30 a 13:30 y de 16:30 a 20:30, y los viernes de 9:30 a 13:30.


