Guía del paciente
Qué son las carillas dentales y qué corrigen
Las carillas dentales son láminas finas que se adhieren a la cara externa del diente para corregir color, forma, tamaño o pequeñas diferencias de posición. No mueven dientes ni sustituyen a una ortodoncia: cambian lo que se ve, no dónde está la raíz.
Por eso el primer paso nunca es tallar. Es estudiar qué te molesta de tu sonrisa y decidir si la respuesta pasa por carillas, por blanquear, por alinear antes o por una reconstrucción más conservadora. A veces la mejor carilla es la que no hace falta poner.
Carillas de composite o de porcelana: en qué se diferencian
La diferencia práctica está en el material y en cómo se fabrican. El composite se trabaja directamente sobre el diente en menos sesiones y es más económico; la porcelana (disilicato o e.max) se fabrica en laboratorio, es más resistente, no se tiñe y dura más años.
La duración habitual también cambia: las de composite suelen mantenerse entre cinco y ocho años y las de porcelana entre diez y quince o más, siempre según tu higiene y tus hábitos (bruxismo, café, tabaco). Cuál encaja mejor con tu caso y con tu presupuesto se decide en la primera visita.
- Composite: menos sesiones, coste más contenido, reversible.
- Porcelana: más resistente, estable en color, tallado mínimo pero definitivo.
- En ambos casos el mantenimiento y los hábitos marcan la diferencia.
- Si hay bruxismo, se aborda antes o en paralelo para proteger el trabajo.
El diseño digital y el mock-up: verlas antes de decidir
Antes de tocar un diente proyectamos el resultado con diseño digital de sonrisa (DSD) y lo probamos en tu boca con un mock-up: un material temporal que colocamos sin tallar para que te veas, te hagas fotos y decidas con la sonrisa puesta.
Ese paso es el que evita las sorpresas. Si algo no te convence —la longitud, la forma, el tono—, se ajusta en el diseño, que es donde cambiar sale barato. Solo cuando el diseño te gusta pasamos a lo definitivo.
Qué se puede quitar y qué no
Las carillas de composite son reversibles. Las de porcelana implican un tallado mínimo del diente, así que se consideran definitivas: se podrán sustituir con el tiempo, pero el diente ya no vuelve a su estado original.
Es la razón por la que insistimos tanto en el diseño previo y en el mock-up. Una decisión estética no debería tomarse a ciegas, y menos cuando es difícil deshacerla.

